Esta última semana ha sido muy especial ya que hemos tenido cuatro días con actividades especiales, además del aboroto que causa entre los peques la semana de feria, je, je.
El lunes comenzamos viajando al Centro de Recuperación de Fauna y Educación Ambiental Los hornos de la Junta de Extremadura. Carolina nos guió con mucha destreza y explicó muchos detalles de cada uno de los animales que estaban en el lugar: sus nombres, qué accidente o enfermedad habían sufrido y cómo se habían recuperado; desgraciadamente estos animales ya no podrán volver a su hábitat ya que sus secuelas no les permiten sobrevivir fuera.












Sin lugar a dudas las dos estrellas del día fueron el lince ibérico y el cuervo Vicente y su verborrea.
Al día siguiente, martes , nos visitó Miguel, padre de Julieta y cocinero de profesión.
Tras solventar un problema técnico con los recursos digitales, nos sorprendió con una presentación para explicar algunos detalles importantes sobre la evolución de la cocina, medidas de higiene y el uso de las especias o”polvitos mágicos” en la cocina.
Posteriormente estuvimos experimentando, oliendo y saboreando algunas especias, como la canela, el jengibre, el azafrán y otras muchas, y hasta fabricaron un curry a base de la planta de curry, pimentón, orégano y aceite de oliva para aliñar unos macarrones que Miguel trajo ya cocidos.
Y como colofón final, degustaron unas natillas y un arroz con leche especiados con canela y vainilla.











¡Muchas gracias Miguel por tu tiempo y sobre todo por este taller tan oloroso! ¡Y por el curry para barbacoa que cada uno se llevó para casa!

Al día siguiente, miércoles, preparamos la masa de pizza para el taller de cocina. Me gusta dejar las masas fermentando en el frigorífico durante horas para conseguir un sabor más auténtico y sobre todo una fermentación más lenta; es mejor que fermente fuera del estómago, je, je. Con 1 kg de harina de fuerza, 650 gramos de agua tibia, 9 gramos de levadura fresca, 20 gramos de sal y 20 gramos de aceite de oliva tuvimos para más de 18 pizzas pequeñas.












Y el jueves cada equipo de mesa troceó los ingredientes para poder hacer las pizzas al gusto de cada uno: tomate triturado, mozarella, jamón, atún, champiñones, tomates cherry, maíz, aceitunas negras, pimiento asado y orégano para dar sabor.
Posteriormente dieron forma a su porción de masa, colocada entre dos papeles de hornear para evitar que se quedara pegada y empezaron la decoración…
¡A comer!











