EL ÁRBOL QUE NO TENÍA HOJAS CON LA MESA DE LUZ

Esta semana en el taller de cuentacuentos,  los niños y niñas han disfrutado de una preciosa historia sobre un árbol que no tenía hojas y se sentía muy sólo. Esta historia de Fernando Alonso Alonso me parece preciosa ya que encierra muchos tesoros sobre la importancia de la ayuda y la aceptación.

Es la primera vez que lo cuento con la mesa de luz. He querido aprovechar este recurso y aunque da un poquito de trabajo, el esfuerzo ha merecido la pena. Los dibujos los hemos preparado entre Sara y yo con hojas de plástico translúcidas (con separadores de archivador) y hojas de acetato pintadas con rotulador permanente.

La idea era grabarlo en video, pero ha sido imposible: he tenido que empezar dos veces el cuento ya que el control de esfínteres a esta edad es imprevisible, je, je. A la tercera ha salido, pero en fotos, ya que he tenido que resumirlo porque era demasiado tarde.

 

PRIMERA EXPERIENCIA CON LA MESA DE LUZ

Desde hace mucho tiempo estaba deseando tener en clase una mesa de luz. En el mercado hay muchas, pero un poquito caras, así que este verano mi intención era fabricar una, pero casualmente haciendo limpieza de los trasteros del colegio, Adrián, el director del colegio, encontró dos aparatos de los que utilizan los ópticos en oftalmología para hacer las revisiones oculares. Antiguamente se hacían las revisiones médicas en los centros escolares y por esa razón estaban guardados.

Lo único que he tenido que hacer es cambiarle el metacrilato con dibujos por otro blanco. Más barato, imposible. Dispongo de dos cajas de luz de un tamaño intermedio para poder hacer muchas actividades.

La primera ha sido una toma de contacto. Hemos experimentado pintando sobre ella. Les ha encantado ver los efectos con tanta luz.