Creo que es importante acercar a los niños y niñas al Patrimonio de la ciudad, que vean la belleza en cada uno de los rincones y que tengan un acercamiento a las historias y leyendas más relevantes.
Para mí lo más importante de esta experiencia es que sepan valorar y respetar los espacios que les rodean y, sobretodo, saber que en su día otras culturas convivieron en paz en esta tierra.
Caminamos mucho, leímos mucho utilizando un cuadernillo muy parecido a éste que hice hace tres cursos, contamos historias y también vimos muchos grupos de turistas visitando la ciudad. Y hasta mandamos una carta a nuestros amigos viajeros que se encuentran en estos momentos en Canadá, en una reserva indígena.



























Como siempre, un trabajo maravilloso María. Quizá esos momentos con los niños es lo que he echo de menos.
Realmente es lo más divertido de todo, aunque también lo que entraña más responsabilidad.