LOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE 6º DE PRIMARIA NOS HABLAN DE LAS PINTURAS RUPESTRES

Una de las características de los proyectos es contar con la colaboración externa de personas expertas sobre el tema que se está trabajando. A mí me encanta contar con los mayores del cole ya que de esta forma el servicio es muto; los peques aprenden de los mayores y los mayores exponen su trabajo con lo que esto conlleva: preparación del material, organización y exposición oral.

Desde luego es un lujo contar con la colaboración de niños y niñas tan implicados, así que aprovecho para agradecerles su trabajo y su tiempo, así como a sus maestros y maestras por dejarles.

Nos han contado que los primitivos pintaban en las paredes de las cavernas, que pintaban animales y personas cazando y que se cree que la razón por la que pintaban era para tener suerte en la caza.

Nos han contado también los materiales que usaban como pintura:

*Piedras machacadas: sílex, carbón, arcilla..

*Hierbas.

*Sangre de animales que cazaban.

*Caca.

*Resina de los árboles.

*Grasa animal.

A los peques les ha llamado mucho la atención y Diego ha traído un trozo de sílex para que lo viesen y tocasen. Le han explicado que machacaban las piedras hasta hacerlas polvo y que posteriormente las mezclaban con la grasa, la sangre, la caca..

También nos han contado que en Cáceres hay una cueva, la de Maltravieso y que en ella hay pinturas de manos.

Carlota enseguida ha dicho que podríamos ir de excursión.

Y después algunos niños y niñas han pintado la huella de la mano en la pared de nuestra caverna. El resto lo haremos poco a poco otro día.

Me ha gustado mucho como lo han hecho y la desenvoltura que tienen.

¡Muchas gracías, chicos y chicas!

PROPUESTA DE COLABORACIÓN

Esta es la primera vez que público un texto que no lo he redactado yo. Hace unos días recibí una propuesta de colaboración de parte de Carla Martínez, trabajadora de una red de centros de mayores.  Se encarga  de crear contenido  para la web de dichos centros y han realizado algunos proyectos intergeneracionales. 

Personalmente me parece muy interesante y creo que en nuestro trabajo de clase deberíamos tener más en cuenta a los mayores e incluirlos en nuestro día a día.

Este es el artículo de Carla Martínez y le he dado cabida aquí:

 “El salón de clases es un lugar privilegiado: es el espacio en que los niños desde su más pequeña edad aprenden a convivir con sus pares. En casa podemos rodearlos de amor y de elementos que los estimulen, pero ese valor agregado de estar con muchas personas de su misma edad en un ambiente neutro es algo que el salón de clases puede brindar muy bien.

Pero más allá de aprender, jugar y convivir con otros pequeños de su edad, un niño puede nutrirse mucho de la convivencia con personas de otras edades. Ya en la vida familiar de los pequeños hay varias interacciones de este tipo, pero comúnmente están terciadas por una relación jerárquica: los padres y abuelos en ocasiones, por ser responsables de los niños, no se sienten en la capacidad de jugar con ellos y establecer vínculos de amistad.

Es por ello que dentro del salón de clases puede resultar muy interesante experimentar con la inclusión de animadores y voluntarios de otras edades.

Desde las escuelas secundarias (ESO), se puede establecer relaciones de intercambio y promover que adolescentes que se presten a jugar con los pequeños. Que se sienten con ellos a leer, a jugar con masa, a hacer juegos simbólicos. También se pueden establecer relaciones con residencias para el cuidado de ancianos, y las personas mayores podrán interactuar en un marco de igualdad con los niños pequeños, leyendo para ellos, cantando con ellos.

Este tipo de interacción intergeneracional permite a los niños pequeños aprender que no todo mundo ve las cosas con los mismos ojos, que tenemos distintas necesidades y puntos de vista, pero que compartimos sentimientos, emociones y pequeños elementos de diversión. Ello desarrolla una empatía que es muy positiva, pues es un valor indiscutible de la convivencia social.

La participación voluntaria de hermanos, tíos y abuelos en el salón de clases ya es un plus que podemos trabajar en el aula de forma dinámica e interesante, buscando siempre nutrir la inteligencia emocional de los pequeñitos y llenar de estímulos positivos su construcción como personas sociales empáticas y comprensivas.

Armar un proyecto educativo en torno a estos elementos de convivencia entre generaciones puede ser realmente interesante. ¿Lo ponemos en el tintero?

¿Os parece interesante reservar un espacio amplio en la escuela para las relaciones intergeneracionales?