EL ÁRBOL QUE NO TENÍA HOJAS CON LA MESA DE LUZ

Esta semana en el taller de cuentacuentos,  los niños y niñas han disfrutado de una preciosa historia sobre un árbol que no tenía hojas y se sentía muy sólo. Esta historia de Fernando Alonso Alonso me parece preciosa ya que encierra muchos tesoros sobre la importancia de la ayuda y la aceptación.

Es la primera vez que lo cuento con la mesa de luz. He querido aprovechar este recurso y aunque da un poquito de trabajo, el esfuerzo ha merecido la pena. Los dibujos los hemos preparado entre Sara y yo con hojas de plástico translúcidas (con separadores de archivador) y hojas de acetato pintadas con rotulador permanente.

La idea era grabarlo en video, pero ha sido imposible: he tenido que empezar dos veces el cuento ya que el control de esfínteres a esta edad es imprevisible, je, je. A la tercera ha salido, pero en fotos, ya que he tenido que resumirlo porque era demasiado tarde.

 

LA SEÑO SARA NOS CUENTA UN CUENTOS CON SOMBRAS

Esta semana en el taller de cuentacuentos que tenemos en la biblioteca del cole, la seño Sara ha preparado una bonita historia en el que una ardilla busca frutos secos en el bosque y otra ardillita no quiere colaborar. Ha sido una bonita historia y muy difícil de sacar una buena foto, je, je.

LETRAS CAPITULARES

Aprovechando la visita que hicimos la semana pasada a la Biblioteca Pública y a lo mucho que les gustó el libro antiguo con esas letras tan decoradas, me ha parecido interesante que en el taller de Plástica los niños escriban su nombre con la letra capitular. Aquí os muestro alguna.

 

MI MALETíN CUENTERO

Una de las cosas que más me gustan de mi profesión es contar historias, cuentos, recitar poemas, romances, etc. A veces reales, irreales, imaginarias, fantásticas, de miedo, de hadas, de brujas, de animales. Contar por el placer de contar para que los peques disfruten de escuchar por el placer de escuchar. Sin pretensiones de ningún tipo ni actividades posteriores de colorear, dramatizar, preguntar, etc.

En ocasiones los maestros y maestras tendemos a contar historias para que aprendan algo: unos números, unas letras, una moraleja, un concepto cualquiera; no es que no me gusten estas historias o relatos (lo cierto es que suelen ser un poco aburridos). A mí lo que me gusta es contar y ver como sus ojos  se quedan maravillados  y su expresión atenta a esas historias que son difíciles de creer, pero que tienen una gran hondura.

Pep Bruno, un maravilloso cuentacuentos que he tenido el placer de escuchar, dice algo muy importante: que te cuenten historias, tengas la edad que tengas y ejercer de este modo la gimnasia cuentera. Es importantísimo contar cuentos a los niños y niñas ya que esta escucha activa les va a dotar de otras muchas habilidades, además del momento tan mágico que se crea entre el que cuenta y el que escucha.

Contar   cuentos tiene muchos beneficios, además del gusto por escucharlos:

*Estimulan el hábito lector, si se hace desde pequeños.

*Fomentan la actitud de escucha  y en consecuencia, a ser más pacientes.

*Desarrollan el lenguaje oral.

*Es un bálsamo para los peques y supone un momento entrañable entre el que cuenta y el que escucha.

*Ayudan a estructurar el aprendizaje del tiempo (antes-ahora-después)

*Fomentan la empatía, que consiste en ser capaces de ponerse en el lugar del otro. De esta forma desarrollamos la amistad y el compañerismo.

*Promueven el conocimiento y expresión de las emociones.

* Favorecen el aprendizaje de resolución de conflictos.

* Promueven valores para una mejor convivencia.

Yo personalmente soy partidaria de contar los cuentos populares y tradicionales intentando respetar en la medida de lo posible  la versión original; creo que son más educativos. A los peques les gusta que el lobo sea malo, muy malo…je, je.

Esta Navidad, sus majestades los Reyes Magos de Oriente me han traído un maletín cuentero, que ya tenía muchas ganas de tener y  lo he estrenado en la biblioteca del cole.

El primer día que lo utilicé se creó una pequeña expectación: ¿qué tiene  dentro? ¿Para qué es?

Y esta fue la sorpresa:

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*Una bolsita de “piedras del río para no decir ni pío” (retahila en la que a cada niño y niña se le da una piedrecita que tiene que mantener en las manos en silencio mientras se cuenta el cuento). Este recurso lo encontré en el blog renacuajos de infantil y no dudé en usarlo.

*Una moneda.

*Un lazo rojo.

*Una bolsita con horquillas (para poner los lazos).

Con este pequeño repertorio les conté el cuento de “La ratita presumida” de Charles Perrault. . ¡Qué bien se lo pasaron!

 “Caperucita Roja” -del mismo autor- vino unos días después,  con el lobo y la abuelita esperando para salir. Son peluches de Ikea y  les ha gustado mucho (se puede tragar a la abuela y a caperucita y después sacar por la barriga)

 Tengo que agredecer las fotos del momento del cuento a la seño Hermi que estaba en la biblioteca y nos  las hizo. De este tipo de actividades no suelo tener casi ninguna.

 Y la próxima vez…

¿Qué habrá dentro del maletín cuentero de la seño María?

 

 

OTRAS ACTIVIDADES DE LA SEMANA: RINCÓN DE INFORMÁTICA, MANTELES Y VISITA A LA BIBLIOTECA

Además de ir aprendiendo las rutinas poco a poco, esta semana ya hemos comenzado el Rincón de Informática; van de cuatro en cuatro. Cada pareja con un ordenador. Mientras uno juega otro observa y después se cambian los papeles. Lo que más les gusta es jugar con la pantalla tactil; el manejo del ratón no les gusta mucho, pero acabarán aprendiendo a usarlo.

DSC_0005 DSC_0006Y tambien hemos terminado casi todos los manteles; solo necesitamos las fotos de algunos niños y al final todos podrán comer en su lindo mantelito.

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Y como no, hemos subido por primera vez a la planta de arriba para conocer a la mascota de la biblioteca, la cigüeña Perejila, pero ¡lástima! se ha escapado volando cuando hemos entrado. Solo hemos podido conseguir que nos dejase un libro para clase: El pollo Pepe, muy amigo de Perejila y un poquito picón, ji, ji

El pollo PepeLa próxima semana ya podrán llevarse para casa algún libro de Perejila. ¡Qué ganas tienen!